Hoy, tras dos meses, hemos vuelto a visitar las obras de V.R., pero esta vez con un propósito especial. Teníamos cita con un señor de la constructora (igual que la han tenido o la tendrán todos los futuros vecinos) para comunicarle las pequeñas modificaciones que queremos introducir en el piso (ya sabéis: armarios, plato de ducha en vez de bañera, puntos de luz, etc...), y la verdad es que, si el arquitecto las aprueba, la cosa va a quedar chuliguay. Lo mejor de todo, ya me lo estoy imaginando, va a ser ese pedazo de terraza de 31'58 m2 de superficie total en la que intentaré pasar todo el tiempo posible. Si Dios quiere, podría tener allí incluso una toma de TV...TV + portátil + aire fresco + sol + tumbonas + coche propio + todo en mi propia casa = Un placer, caballero. Me gujta la ecuación, que diría Pepe Bono.
No entiendo un pijo de construcción, así que no sé realmente si la obra va atrasada, adelantada o en tiempo respecto a la fecha de entrega, septiembre de 2006. A simple vista, va muy bien: hace justo un año en el solar no había absolutamente nada, y ahora ya están tabicando. En fin, dentro de unas semanas volveremos y os seguiré informando.