Me he conectado hoy a Internet sobre la una de la tarde. No había nadie en casa cuando me levanté, y, antes de encender el ordenata, no había escuchado nada de radio ni visto nada de TV. Por esa razón, al abrir Internet y ver mi página de inicio (
El Mundo), experimenté una mezcla de sorpresa y acojone: "Blair confirma la cadena de atentados en Londres", ése era el titular de la edición digital de El Mundo en letras bien gordas. Inmediatamente evoqué el 11-M y lo putísima que fue aquella mañana; encendí corriendo la tele y sólo TVE (un 10 para ella) estaba cubriendo el tema. Por una vez también utilicé la multitud de canales de noticias (CNN+, EuroNews, CNBC Europe...) que ofrece Digital+ para seguir los acontecimientos de esta mañana: se veían imágenes fuertes, pero ninguna tan dura como las del 11-M. Tengo entendido que las autoridades británicas han prohibido las imágenes de muertos, para que la gente (y supongo que también el Gobierno de
Blair) sufra el menor impacto posible.
Ahora mismo, cuando se especula con una cifra de 50 muertos, en la
SER cuentan que mucha gente en Londres se esperaba un atentado tarde o temprano, y que por eso el ambiente es de luto, pero no de devastación como en Madrid hace 14 meses. Si es cierto eso que se dice en la SER (que habría que verlo), esa reacción me parecería de una sangre fría, de un fatalismo y de una asepsia un poco patológicas. De todas formas, quizá sea yo el que esté diciendo chorradas, porque también estoy conmocionado.
Parece que han sido los hijos de puta de Al-Qaeda; parece que esta vez el extremo celo de las Fuerzas de Seguridad británicas frente al terrorismo ha sido burlado. Bien mirado, no creo que nadie tenga fuerzas para reprocharles nada: se sabe que han abortado muchos atentados del IRA y de islamistas, y alguna vez alguno se les tenía que escapar. Un 100 % de eficacia no se le puede pedir a nadie, aunque en estos casos los fallos signifiquen muchos muertos.
La pregunta es: ¿por qué? ¿Qué vericuetos mentales llevan a unos tíos a considerar que el asesinato de decenas de personas inocentes merece la pena? ¿El islamismo, el fanatismo, el odio...? ¿Qué sentirá el tío que deja los explosivos en el vagón del metro o del tren cuando ve las caras de las personas a las que va a asesinar? ¿Qué cosas pasan por las cabezas de esas (es un decir) personas?