Lo de menos es que Cataluña sea o no una nación. Yo no creo que lo sea, pero me parece super-de-puta-madre que haya gente que piense lo contrario. Es muy legítimo pensarlo y defender esa concepción de Cataluña políticamente. Ahora bien, lo que no es de recibo es que el Presidente del Gobierno esté dispuesto a tragar con un Estatuto catalán manifiestamente inconstitucional porque necesite los votos de ERC para gobernar. La Constitución no es un tótem inamovible, no es un escrito sagrado, así que puede reformarse si nos apetece para que diga expresamente que Cataluña es soberana y que tiene prerrogativas de las que no goza el resto de España. Eso no es ningún drama si se plantea abiertamente así, pero pretender que lo aceptemos cuando contraviene abiertamente la actual Constitución manda narices. Lo que hace falta son huevos para proponer a los españoles una reforma constitucional de ese calado. Porque la Constitución puede modificarse, pero no convertirse en papel mojado a tu conveniencia, José Luis.
Autor: MaeseCosta
Maese estoy por estas tierras y dadas circunstancias inconfensables por aqui me veo obligado a solicitarte una cumbre de Maeses con caracter urgente, siempre que te vaya bien en la agenda ;) Ya me diras
Un abrazo
Fecha: 03/10/2005 18:13.