Algo había oído ya, pero el reportaje de El Mundo de hoy da cifras. Resulta que en Cataluña existe una ley (aprobada hace unos años por el Parlamento regional) que obliga a los comercios a rotular en catalán, a publicar sus folletos en catalán y a etiquetar sus productos en catalán. Si un cliente ve que algo de esto no se cumple, puede acudir a una de las cinco "Oficinas de Garantías Lingüísticas" de la Generalitat a denunciar el hecho, para que a continuación el comercio en cuestión sea multado. O sea, los poderes públicos catalanes me dicen en qué lengua tengo que rotular e informar; por supuesto, por el bien de Cataluña.
No obstante, lo más fuerte es que también debes atender en catalán, aunque si no lo haces no hay multa. La ley establece que un comerciante o vendedor debe atender preferentemente en catalán. Este delirio de tintes fascistas no es ninguna broma: si atiendes a una persona en español, ésta puede dirigirse a una de las Oficinas anteriores para denunciar este hecho y tramitarlo como queja. ¡Qué horror! Que te "sugieran" en qué idioma tienes que dirigirte a la clientela... ¿qué clase de gente gobierna Cataluña? ¿Con qué derecho se inmiscuyen en los asuntos de las personas hasta ese punto? Esto recibe un nombre: fascismo, y no lo uso en plan hiperbólico, sino en su sentido estricto: totalitarismo nacionalista.
A cuidarse.
Autor: Titoíto
Fecha: 27/11/2005 23:25.
Autor: MaeseCosta
Fecha: 29/11/2005 19:43.
Autor: MaeseHevia
Fecha: 29/11/2005 21:27.
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