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La Tabla de Student

Patiño.

¿Qué puedo decir de él? Prácticamente no existen palabras para describirlo. Si a alguien de mi clase le nombras a Patiño, su reacción oscilará entre el cachondeo más humillante y la vergüenza ajena. Es un tío simpático, y a la vez un poco capullo; a veces parece un pasota, pero otras es clavao a un niño repelente con sus gafitas. Es un especimen único en la Universidad de Sevilla; de hecho, a muchos de nosotros nos ha dejado huella.
En teoría es profesor, pero los profesores enseñan cosas, o, por lo menos, si saben que son malos, intentan no desanimarte mucho. Huelga decir que Patiño no encaja en esta definición de profesor, porque enseña más bien poco y de lo de desanimar mejor no hablemos. Si te acercas a preguntarle una duda, te contesta agitando los brazos como un contorsionista, elevando la voz hasta casi gritar, y contándote un montón de cosas lejanamente relacionadas con lo que tú habías ido a preguntar. El tío te apabulla y luego se sorprende de que sus tutorías estén vacías.
Patiño fue nuestro profesor (perdón, el que firmaba en el parte) en "Introducción a la Teoría económica" y "Micro I", y en su descargo hay que decir que algo aprendimos, aunque las malas lenguas atribuyen el mérito de nuestro aprendizaje a Lipsey y a Pindyck.
Por otra parte, cabe destacar que por el momento se desconocen las aportaciones de nuestro hombre a la Teoría económica, más allá de su ya famosa diatriba entre chicles y portaaviones. Si llega a leer esto, espero que no se lo tome a mal; si le dedico un espacio en este blog es porque, en el fondo (algunos cabrones dirán que muy en el fondo), lo aprecio.

1 comentario

p -

decir patiño son palabras mayores yo x eso las digo con respeto, un tio que duda entre comprarse chicles o portaaviones merece la atencion de todos o por lo menos de los psicriatas.he dicho p.