Desazón.
Al acabar las clases de hoy nos hemos quedado charlando en el patio unos cuantos compañeros, entre ellos V, el "muchacho eficiente" en palabras de Paco. No sé cómo salió el tema, pero en un momento dado V dice que China es estupenda, con ese crecimiento económico salido. Yo le respondo que sí, que eso es cierto, pero que en China no hay libertades políticas, económicas ni personales, que aquello es una dictadura en la que las Autoridades controlan férreamente la sociedad. Pues bien, el muy gilipollas me sale con que "bueno, no tendrán libertad, pero tendrán otras cosas". Joder, ¿qué puede compensar que tu vida esté absolutamente controlada por el Estado? ¿Qué puede compensar que el Estado te diga en qué tienes que trabajar y por cuánto bajo pena de ser encarcelado? ¿Qué puede compensar que tu libertad y voluntad sean ceros a la izquierda? ¿Cómo se puede defender que la represión ejercida por un Gobierno dictatorial sobre las personas es algo anecdótico? ¿Cómo es posible que un tío que comienza su cuarto año en la Facultad considere que la falta de libertades en un país es algo secundario?
El neandertal éste adujo después que "sí, en China habrá falta de libertad, ¿pero qué libertad tenemos aquí?" Vayamos por partes:
·En el hipotético caso de que en el mundo occidental no hubiera libertad, ¿justificaría eso que en China no la haya? ¿Atenuaría eso la aberración que perpetra cotidianamente el Gobierno chino?
·¿Que leches es eso de que aquí no hay libertad? Que yo sepa aquí disfrutamos de libertades políticas, económicas, de expresión y de cátedra; fijaos si habrá libertad que en España sale gratis llamar asesino al Presidente del Gobierno. También pone de manifiesto la gran libertad de la que gozamos el hecho de que unos cuantos miles de amigos puedan cortar una calle por la cara para montar un botellón, y que la Policía no sólo no disuelva la concentración, sino que acuda para acotarla y protegerla. Imagínate tú eso en China, ese país donde los disidentes políticos son encarcelados, torturados y sometidos a juicios sumarísimos.
Más adelante, al señalar yo la obviedad de que los chinos no pueden elegir a sus gobernantes, el majadero de V dijo que actualmente había algunas elecciones, lo cual es formalmente cierto. El problema es que sólo pueden concurrir a ellas los candidatos designados por el PC Chino, así que poca democracia; simplemente despotismo. También desbarró el muy imbécil para alabar el hecho de que en China ya no hay nada parecido a un emperador: ¿y qué más da que el déspota lo sea por sucesión dinástica que lo sea porque lo dice el PC Chino? El emperador-déspota chino actual se llama Secretario General del Partido Comunista Chino.
Lo que está claro es que la premisa básica es la democracia. Si tú, independientemente de tus ideas políticas, aceptas que la democracia es condición sine qua non, discutiré encantando contigo. Pero si empezamos con que la falta de libertad tampoco es como para llevarse las manos a la cabeza, apaga y vámonos. No tengo nada de qué hablar con alguien que considera que las libertades de las personas no son absolutamente necesarias.
¡Qué desazón me ha producido esa reacción de V! Se le ve un tío listo, pero el sectarismo liberticida que ha mostrado asusta. Y pensar que en mi clase hay quien piensa que no es demasiado importante que se constriñan las libertades y los derechos de la gente.
El "muchacho eficiente", jejeje.
El neandertal éste adujo después que "sí, en China habrá falta de libertad, ¿pero qué libertad tenemos aquí?" Vayamos por partes:
·En el hipotético caso de que en el mundo occidental no hubiera libertad, ¿justificaría eso que en China no la haya? ¿Atenuaría eso la aberración que perpetra cotidianamente el Gobierno chino?
·¿Que leches es eso de que aquí no hay libertad? Que yo sepa aquí disfrutamos de libertades políticas, económicas, de expresión y de cátedra; fijaos si habrá libertad que en España sale gratis llamar asesino al Presidente del Gobierno. También pone de manifiesto la gran libertad de la que gozamos el hecho de que unos cuantos miles de amigos puedan cortar una calle por la cara para montar un botellón, y que la Policía no sólo no disuelva la concentración, sino que acuda para acotarla y protegerla. Imagínate tú eso en China, ese país donde los disidentes políticos son encarcelados, torturados y sometidos a juicios sumarísimos.
Más adelante, al señalar yo la obviedad de que los chinos no pueden elegir a sus gobernantes, el majadero de V dijo que actualmente había algunas elecciones, lo cual es formalmente cierto. El problema es que sólo pueden concurrir a ellas los candidatos designados por el PC Chino, así que poca democracia; simplemente despotismo. También desbarró el muy imbécil para alabar el hecho de que en China ya no hay nada parecido a un emperador: ¿y qué más da que el déspota lo sea por sucesión dinástica que lo sea porque lo dice el PC Chino? El emperador-déspota chino actual se llama Secretario General del Partido Comunista Chino.
Lo que está claro es que la premisa básica es la democracia. Si tú, independientemente de tus ideas políticas, aceptas que la democracia es condición sine qua non, discutiré encantando contigo. Pero si empezamos con que la falta de libertad tampoco es como para llevarse las manos a la cabeza, apaga y vámonos. No tengo nada de qué hablar con alguien que considera que las libertades de las personas no son absolutamente necesarias.
¡Qué desazón me ha producido esa reacción de V! Se le ve un tío listo, pero el sectarismo liberticida que ha mostrado asusta. Y pensar que en mi clase hay quien piensa que no es demasiado importante que se constriñan las libertades y los derechos de la gente.
El "muchacho eficiente", jejeje.
3 comentarios
MaeseCosta -
Fran -
p -